miércoles, 2 de septiembre de 2015

Más trabajo que vacaciones


            Estoy muy contenta porque empieza de nuevo el curso escolar...
            Sí, sí, lo digo en serio. No es sarcasmo. En absoluto... y esto tampoco.
            Estoy contenta porque al ser estudiante me voy a pasar nueve meses estudiando y trabajando, sabiendo que lo hago porque tengo que hacerlo, con la conciencia de que tengo mucho por hacer y poco tiempo para descansar, teniendo metas y propósitos claros y realistas que he de cumplir porque toca.
            No como en verano.
            El verano de un escritor que aún no ejerce a tiempo completo, no es verano al uso.
            Bueno, sí, verano es, pero sólo porque cambia el clima, el sol abrasa, la sombra también y la fauna vacacional desborda playas, piscinas y chiringuitos en busca de pieles doradas y gargantas menos secas. Pero aunque sea verano, para este tipo de escritor “no-emancipado-del-mundo-laboral/estudiantil-normal”, no son vacaciones. Es más trabajo.
            Es amanecer el primer día (a las doce del mediodía, porque eh, estás de vacaciones) y pensar tan ilusa: Este verano voy a descansar mucho, voy a ir a la playa (fluvial en mi caso, pero playa), me voy a poner morena, voy a pasar mucho tiempo con todos los miembros de mi familia, voy a salir por ahí con todos mis amigos, voy a leer todos los libros de mi lista de pendientes, voy a terminar una novela, o dos, voy a escribir obras de teatro, voy a hacer un documental y aprender a editarlo yo, voy a escribir una entrada diaria para el blog, voy a estudiar inglés, voy a hacer imágenes con citas de mis libros, voy a publicitar mis obras por aquí y por allá... ja... jaja... jajaja... jajajajAJAJAJAJAJA
            Ay, madre... qué risa...
            Al final, de estar de vacaciones pasas a tener el triple de trabajo. Pero como te has propuesto hacerlo (y los demás no sé, pero una es cabezona en sus empeños laborales y laboriosos), lo intentas hacer todo. A la vez. ¡Con dos –CENSURADO--!
            Y es así como se encuentra una en septiembre, de vuelta por tierras madrileñas, a semanas de empezar un nuevo curso y con cierta sensación de no haber hecho ni la mitad de lo que debía, a pesar de haber hecho más por su carrera literaria que en los nueve meses del curso anterior. Pero ahora toca estudios. Y toca retomar los blogs para que no os olvidéis de mi. Y también toca... ¡¡BUSCAR AGENTE LITERARIO Y EDITORIAL PARA “LA MALDICIÓN DEL MUNDO MUERTO (LIBRO II): PROFECÍAS”!!
            Que sí. Que ya está prácticamente terminada. Dos remates más y lista para entrar a vivir... Si al final, este verano habrá sido estresante, pero ha merecido muuuuuucho la pena el esfuerzo.

            Así que ahora, a encerrarse en otro tipo de libros. Nos vemos en el siguiente verano ya con el nuevo libro entre manos, con un poco de suerte. A ver si gusta tanto como el primero...


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