viernes, 25 de noviembre de 2016

5 preguntas que un escritor no sabrá responder

            Los escritores son almas despistadas y, aunque deberían saber un poco de todo, eso implica que normalmente no sepan un mucho de nada... Si a esto le sumamos sus comunes naturalezas pensativas, melancólicas, dubitativas, filosóficas, ... y un sinfín de adjetivos problemáticos, corremos el riesgo de realizar una pregunta que bien por ignorancia o bien por conflicto emocional (también pueden darse ambas al mismo tiempo) el sujeto escritoril no sabrá responder.
            A continuación, dispongo y expongo una pequeña lista que me encargaré como de costumbre de hacer algo más larga que un día sin pan, con la benevolencia de mi musa de la retórica y la elocuencia... ... ... (total, si no me odiáis ya por mis parrafadas, dudo que a estas alturas lo hagáis nunca...)
           
            1. ¿Por qué eres escritor?: ¡Ay, alma cándida de mi vida!
            ¿Por qué sale el sol por las mañanas? ¿Por qué por la noche la luna? ¿Por qué los pájaros cantan?... ¿Por qué otra vez esta pregunta?
            Es cierto que uno puede elegir ejercer de escritor (al fin y al cabo, si se es lo suficientemente masoquista para tener una cierta cantidad de talento y desaprovecharlo deliberadamente, allá la conciencia de cada uno), pero la llamada de las letras no se elige... y el ser capaz de juntar palabras detrás de otra con cierto sentimiento aún menos; la técnica siempre se puede adquirir y es deseable, pero no lo es todo.
            Digamos que el talento sin técnica es caos y la técnica sin talento una fotocopia insulsa. Y ambos, talento y técnica, sin pasión y amor por la literatura son una maleta muy cara pero totalmente vacía.
            Así que no preguntéis, a menos que queráis ver una expresión de desconcierto en la cara del escritor y un claro cortocircuito en sus ojos. Logic not found, logic not found... Si ha llegado hasta ese punto de querer dedicarse a la literatura por encima de todo es porque tenía que ser eso y así o la muerte en vida, nada más.

            2. ¿Cuál es el secreto para triunfar como escritor?: ¡Ayy, alma cándida de mi vida!
            Con esta pregunta existen dos opciones, en realidad.
            La primera es que, como sugiere el título de la entrada, el escritor no tenga ni idea y por lo tanto no pueda responderte. O que, si le caes bien y tiene un buen día, se invente una historia fantasiosa sobre una fórmula mágica para conseguir el éxito que incluya cosas como una batalla contra gorriones por una baya mágica (querido Neil Gaiman, sé que probablemente nunca leerá este blog, pero es usted un genio, señor mío).
            La segunda opción es que el escritor/a/orio en cuestión sí haya alcanzado el éxito, la fama y el renombre, lo que podría también significar que el interlocutor no sea un mero curioso, sino un periodista atrevido y muy poco original, todo hay que decirlo y que dicho escritor esté o cobrando por responder o consiguiendo una muy buena publicidad por ello... Sea como sea, a menos que se trate de un artista algo prepotente, dudo que tenga suficientemente claro qué c*** ha pasado o cómo ha llegado mágicamente hasta ese punto de éxito (puede que ni siquiera sea capaz de creérselo todavía) y tampoco sepa qué contestar... así que... evitad ésta también.

            3. ¿Por qué tienes tantos libros?: ¡Ayyy, alma cándida de mi vida!
            Mmmm no sé... ¿se materializaron de la nada? ¿los cultivé en macetas? ¿se multiplican por esporas? ¿son robados? ¿se los estoy guardando a un amigo? ¡Y yo que sé! ¡Pregúntales a ellos, que para eso son los okupas del 90% del espacio ya no habitable de mi casa!
            Pero no les riñas ni les eches, porfis... ya sé que acaparan mucho tiempo y espacio, que deberían colaborar con el alquiler, que remueven conciencias y que su perfume es muy peculiar... pero me hacen compañía, jo ...

            4. ¿Por qué hay faltas de ortografía en tus obras? ¿No las editas?: ¡Ayyyy, alma cándida ... ... la mía!
            Éstas sí que se materializan de la nada y se reproducen por esporas. Da igual las veces que leas o releas, SIEMPRE te saldrá alguna vergüenza por algún sitio... *llora desconsoladamente durante media hora...*
            Por favor, por favor, por favor. Nosotros sabemos que están, vosotros probablemente sabéis que están, ellas las muy adgafdgfd saben que están. No lo remarquéis, no humilléis nuestro tierno corazoncito avergonzado y concomido por la culpa y la desgracia de ese modo...

            5. ¿Cómo se cambia una bombilla?: ¡Ayyyyy, alma cándida de... la vida en general!
            A ver, que no quiero decir con esto que un escritor no sepa cambiar una bombilla, de hecho, con todas las horas que pasamos escribiendo de noche, seguro que fundimos más que la media habitual del resto de la humanidad.
            Pero si buscas a un escritor con el único objetivo de hacerle esta pregunta (u otra cualquiera de este tipo) por el hecho de ser escritor... pues sí que te hace falta cambiar la bombilla, porque definitivamente tú no tienes muchas luces.
            Ala, ya lo he dicho. A ver quién es el primer gracioso que me hace una pregunta así en los comentarios. Os desafío a atreveros con la tontería... A ver si así pasamos un buen rato hasta la próxima entrada.




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