viernes, 4 de noviembre de 2016

Mi aventura en la literatura II: Del manuscrito al libro

            Ahora que ya os he hecho esperar con ansias la segunda parte durante el tiempo suficiente, os quería contar qué le puede/suele/debe pasar a un manuscrito para convertirse en libro... Hay muchos caminos que puede seguir ese pedazo de papel y muchas opciones disponibles para los autores de hoy en día, que incluyen la autopublicación, el contrato editorial, la venta de la obra y todos sus derechos, la publicación voluntaria en portales de internet... cualquier opción es válida y posible siempre y cuando sea legal y consigas agenciarte los medios para llevarla a cabo. Como si tu sueño es tatuártela en la espalda, tú mismo, simplemente estudia las opciones y adelante con ello.
            Pero no es mi caso. Para estas novelas me he decantado por buscar contratos editoriales y, para esta segunda parte, me gustaría contar primeramente con... bueno, no voy a adelantaros detalles. Voy a ir paso a paso contándoos el proceso, que si no igual se me pierde alguien por el camino.
           
            Paso 1: Editar, re-editar y re-re-editar.
            Primero hay que empezar por leer la obra de corrido por primera vez, a poder ser en papel, y corregir todas las posibles faltas o errores que nos encontremos. Esto suena fácil, especialmente si somos duchos en ortografía, pero ahí es donde entra en juego nuestro maravilloso cerebro, a quien no le gusta que le tomen el pelo y le hagan reestudiarse algo que ya sabe casi de memoria. Y, de memoria, comienza él a recitar en nuestra cabeza mientras nuestros ojos navegan casi ciegos por las líneas creyendo, los muy ilusos, que están leyendo algo... y sin darnos cuenta, en vez de leer y corregir lo que pone, estamos recordando lo que debería poner y pasando casi todas las faltas y errores por alto... Ala, ¿empezamos de nuevo?
            Por eso, y sólo por eso, tendremos que leerlo otra vez. Y otra. Mínimo cuatro veces, para mi gusto. Y después dárselo a una persona de confianza para que lo lea una vez más. Y cuando esas cinco lecturas están hechas y los fallos bien marcados, entonces tenemos que abrir el ordenador y corregirlos uno a uno. Y después leer otra vez más, por si acaso, no vaya a haber también errores de vacíos argumentales, o paradojas inexplicables, o ... yo que sé, un párrafo de un trabajo de la universidad sobre los vasos canopos egipcios que se ha colado misteriosamente entre una descripción de un bar gótico de Ponferrada... me juré a mí misma que no me iba a volver a pasar y de momento lo he cumplido, aún no sé cómo pasó la primera vez.
            En fin, el caso es que, si al final de este periodo de revisiones exhaustivas no nos hemos aprendido nuestro libro de memoria, algo hemos hecho mal. Y si no has llegado a odiar tu propia novela o forma de escribir... enhorabuena, ya no lo harás nunca. ¡Bieeen!

            Paso 2: Los derechos de autor
            El siguiente paso es el más importante de todo el proceso a la hora de conservar nuestros derechos como escritor/a. Es algo que ha de hacerse con cada manuscrito, poema, artículo, canción y hasta receta de cocina de nuestra invención si queremos tener la más mínima posibilidad de reclamar la autoría del producto. De verdad y muy en serio, si publicáis algo en cualquier sitio sin haberlo registrado o sin que la propia plataforma proporcione derechos concretos de copyright, si alguien os roba, plagia o distribuye sin vuestro permiso... ¡ah, se siente! A ver cómo demostráis que eso era vuestro antes...
            Hay muchas formas de llevar un registro a cabo. Mi preferida (por ser la más oficial y porque prácticamente te lo dan todo hecho) es acudir a la oficina de Registro de la Propiedad Intelectual que me quede más cercana (cada Diputación provincial tiene la suya propia), rellenar el formulario de inscripción, pagar la tasa (unos 12€ por obra/dossier encuadernado en el que puedes meter todas las obras que quieras mientras las presentes bajo el mismo título unitario y así pagar sólo una vez jejeje) y entregar todos los resguardos junto a una copia de la obra. Y ya está. Te dan un papel certificando que la obra ha sido presentada y, cuando finalizan el proceso de revisión e inscripción, te envían la documentación por correo a casita. Tu obra ya es tuya y de nadie más. Chincha rabiña.

            Paso 3: Búsqueda de agente
            La búsqueda de un agente inmobiliario, aquí no viene al caso. Y la búsqueda de un agente literario, es totalmente opcional.
            Yo no lo hice para la primera novela y conseguí publicar igualmente... Aun así, tengo intención de encontrar uno para la segunda ya que, a la hora de conseguir una buena editorial, un buen contrato y una buena publicidad posterior, abre muchas más puertas llamar con un puño profesional y tener la altura suficiente para que te vean (y reconozcan) por la mirilla con un simple soy yo, que arañar la puerta con miedo, cara de pena e intentar que te cojan y lean un libro que no han pedido, a lo predicador plasta cargado de panfletos.
            Para conseguir un buen agente, según dicen algunos, hace falta una buena Propuesta Editorial. Que tienes que redactar tú. Tú solo. Tomándote tu buen tiempo para ello. Y apañándotelas como puedas para reunir todo aquello que al posible agente le llamará la atención en el buen sentido y obviando todo el rollo que no le va a interesar o, peor aún, que le va a parecer mal/pedante/contraproducente. Y todo esto sin enrollarte demasiado como yo ahora y siempre...por los siglos de los siglos amén. Pero también sin quedarte corto o dar la impresión de que no sabes por dónde andas. Y sin faltas o errores sintácticos, por favor, que eres un escritor... ¿qué clase de presentación es esa?
            Dichas propuestas han de tener varias partes:
- Carta de presentación: Introducción narrada sobre quién somos (como escritor/a, a ningún agente le interesa tanto tu vida personal, asúmelo) y el resumen muuuuuy resumido de qué clase de obra proponemos según el género y subgénero (novela, poemario, ensayo, ...), la temática (realista, de aventuras, fantástica, ...), el público (rangos de edad e intereses afines para los que la recomendarías), etc. No debería ser demasiado larga ni proponer ningún tipo de acuerdo, negocio o castillo en el aire que hayas soñado para el futuro de tu obra. Tampoco ninguna alabanza o fanfarronería (si la obra es buena, hablará por sí misma; no te conviertas en tu propia abuela ya desde la introducción, leñe). Eso sí, hay que intentar mencionar toda la experiencia laboral que se tiene en el mundo de la literatura, aunque sea un premio por participación del ayuntamiento de tu pueblo, cuanto más involucrado y experimentado te ven, más posibilidades hay de interesarles, como en cualquier trabajo, que eso es lo que vamos a hacer con ellos: trabajar. Aquí van también los datos de contacto, todos los posibles (si hay que poner 3 teléfonos y 5 correos, se ponen), que mal van a responder si no los tienen.
- Sinopsis: Aquí sí que podemos explayarnos un poco más hablando de la obra. Tenemos que incluir la sinopsis del libro (lo que irá escrito en la contraportada) y el argumento general (sin miedo a spoilers, que con suerte la van a leer igual). También hablar un poco en líneas generales de los mensajes que intentamos trasmitir o que se pueden deducir de la obra (si los tiene) y algún posible detalle sobre el argumento, el metauniverso, etc. que pueda ser interesante y darnos puntos que, sutilezas y formalismos aparte, en el fondo, eso es lo que queremos y necesitamos.
- Muestra de escritura: En el caso de una novela, lo ideal/habitual dicen que es adjuntar alrededor de quince páginas de Word o el prólogo y el primer capítulo. O buscar el equilibro entre ambas cosas, tampoco vamos a eliminar la última página del primer capítulo porque nos pasamos de quince, ni a meter sólo la primera del segundo porque no llegamos... ¿no? ¿no?
- Estudio de mercado: Aquí sí. Aquí sí que tenemos que vendernos como si nos fuese la vida en ello. Aquí es donde hemos de ponernos propios que no pedantes, astutos que no vulgares, extensos que no pesados y excelsos que no soberbios. Aquí es donde hemos de venderle hielo al esquimal sin que se dé cuenta del truco hasta que se haya derretido... o mejor, que no lo haga nunca. Aquí contaremos todas y cada una de las razones por las que creemos que el libro puede tener buena salida al mercado: por la temática, por experiencias previas... porque tenemos una tía en la Conchinchina que ha accedido a encargarnos y distribuir los primeros mil ejemplares por amor al arte y a nuestra persona. Aquí hay que demostrar lo que nuestra obra puede lograr, cómo puede hacerlo y lo que estamos dispuestos a hacer para que ocurra.
            Y todo esto lo mandamos en un paquete a miles de agentes, con todos nuestros datos al máximo detalle, que por falta de comunicación no sea.
            Y esperamos. Y esperamos. Y esperamos.
            Y rezamos. Y rezamos. Y rezamos.
            Y algunos no responderán... Y otros responderán que no pueden atender nuevos clientes... Y otros responderán que no les interesa... Y otros se mostrarán interesados, pero exigirán algún tipo de pago por adelantado para “cubrir costes” (y no se ha de picar nunca: los agentes de verdad cobran un porcentaje de las ganancias de sus representados, nunca por adelantado).
            Pero, si tenemos suerte, a alguno le llamará la atención nuestra obra y nos pedirá leerla entera. Y nos ofrecerá representarnos. Y si se interesan varios, podremos elegir al que más nos guste/convenga. Y negociaremos un contrato. Y ya tenemos agente. La mitad del camino ya está recorrido. Sí, la mitad, sólo la mitad, snif... ¡pero no me abandonéis ahora! quedaos hasta el final, porfis.

            Paso 4: Búsqueda de editorial
            En este paso no voy a necesitar enrollarme tanto como en el anterior *se oyen vítores en la distancia*. Básicamente, porque se tenga o no agente, tras decidir publicar mediante contrato editorial, hay que redactar una Propuesta editorial prácticamente calcada a la que se le envió al agente... o sea, que vamos a coger la Propuesta enviada al agente y que aún tendremos guardada en un documento (¿verdad? más nos vale...) y vamos a editarla.
            En la del agente había que orientar la narración (especialmente en el último punto) hacia el potencial literario/artístico/social/etc. de la obra y lo mucho que queremos trabajar en ella y en su promoción, es decir: en lo mucho que nos preocupa el proceso y lo mucho que queremos implicarnos y comprometernos con él. A la editorial, por el contrario, ... os lo voy a decir sin rodeos: la editorial es un negocio que se dedica a vender ejemplares de libros, así que le interesan más los números y estadísticas de ventas. Así de claro. Sin más. Empezad a edulcorar el estudio de mercado.
            El resto es lo mismo: Esperar respuestas. Y desear lo mejor. Y si tenemos suerte de que se interesen varias, escoger la que más nos guste y a negociar condiciones.

            Paso 5: El proceso editorial
            Una vez que hemos pescao una buena editorial que más o menos nos convence, comienza nuevamente la fase de lectura, re-lectura y re-re-lectura, pero en este caso los repasos serán alternos: Un retoque el editor, un retoque tú; otro retoque el editor, otro retoque tú. Hasta que ambas partes estén satisfechas con el resultado.
            Dos puntos muy a tener en cuenta:
            - El editor edita, no modifica ni censura: Es decir, que puede alterar el formato e incluso aconsejarte sobre algunos posibles cambios (tu agente también puede aconsejar cambios y es aún más probable que lo haga que el editor), pero en última instancia nadie salvo el escritor puede decidir qué permanece en la novela y qué no. Si la editorial no está de acuerdo y se niega a publicarlo de esa forma, se deshace el contrato y se busca otra.
            - Que la editorial corrija errores orto-tipográficos en la obra no implica que quede perfecta: Especialmente si utilizan un corrector ortográfico automático (y si no, que me lo digan a mí) por lo que el autor debe asegurarse de revisar el texto ENTERO cada vez que te lo devuelven para comprobar que no hay faltas o expresiones mal utilizadas... (especialmente si chocas con alguien que insiste en corregirte expresiones lingüísticas regionales afines al personaje o fragmentos de lenguaje sms. Sí, aún me duele, y mucho, lo admito). Si aun así aparecen algunas en la versión final, al menos no queda la conciencia intranquila.

            Paso 6: La publicación y presentaciones
            Tras todo el baile anteriormente descrito, una vez dado el visto bueno, enviado a la imprenta, solicitado el ISBN y tooooooooooooooodos los trámites editoriales bla, bla bla, llega la hora de organizar las presentaciones: buscar fechas y locales, pasearte por medios de comunicación y plataformas de publicidad, hacer y distribuir carteles, pre-firmar cientos de ejemplares, distribuir copias de las tuyas propias por librerías locales (en modalidad de depósito), preparar los distintos segmentos de los actos, pedir colaboración para ventas, grabaciones, distribución de folletos (que también hay que hacer e imprimir), etc., realizar ensayos con megafonía y luces,... pero, sobre todo, correr mucho la voz. Que se entere el mundo entero de que tu niño ya está en tus brazos... y que ha venido al mundo para quedarse.


            Y esta es la historia muy resumida, aunque no lo parezca de mi aventura en la literatura/pasos a seguir a la hora de publicar. Así que, cuando por fin pueda daros no a mucho tardar la noticia de que he terminado la segunda novela, que no empiece nadie a gritar como un loco “Quiero uno, quiero uno” ... tranquilos, que aún quedará camino hasta que llegue a libro y os la presente. Tomáoslo, si queréis, como una especie de anuncio de embarazo: ya está hecho y en camino, pero después hay que darle tiempo para que nazca.

            Mientras no me lleve nueve meses, vamos bien...



2 comentarios:

  1. Yo he sido la quinta correctora de la primera novela y me siento orgullosa de ello. Espero el honor de hacerlo con esta.
    ¡Qué bien que está terminada! A por todas!!!

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    1. Bueno, bueno, no corras, que aún no está terminada. Me falta una sexta parte y mis propias correciones pertinentes. Jejeje. Pero me alegro mucho de que le pongas tanto entusiasmo y la esperes con tantas ganas.

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